
Perder el miedo a quedar como un idiota
octubre 17, 2026A propósito de no encontrar la solución, hay una historieta de consultor muy extendida.
Es la del borracho que, en mitad de la noche londinense, busca sus llaves desesperadamente bajo la luz de una farola. Hay una niebla espesa y a dos metros de la luminaria la visibilidad es nula. Un policía se acerca y le pregunta si las ha perdido allí. El borracho dice que no. Sorprendido, el agente le pregunta por qué las busca ahí. El hombre contesta: «Porque aquí hay luz».
Es una historieta de consultor. Vista así, parece un cuento infantil y, tal vez por ello, a pesar de su evidente valor de uso, pierde credibilidad; también porque «no da salida», no explica qué hacer.
Sin embargo, muestra con claridad por qué en algunas ocasiones la toma de decisiones críticas es un calvario para muchas organizaciones: porque la clave (las llaves) casi nunca está donde hay luz. Mientras tanto, algunos directivos y comités de dirección ni saben cómo ni se atreven a buscar en la oscuridad. Confían en métodos que les dan seguridad, pero no les dan solución.
Paradigmas
Para llevar esto a un ámbito más formal, serio y exigente, profesores, consultores y directivos emplean la expresión «cambio de paradigma». Se ha convertido en un lugar común corporativo, aunque poca gente se maneja realmente con ello. El paradigma es un concepto desarrollado en la filosofía de la ciencia por Thomas S. Kuhn. Tal vez por eso, a quienes hemos estudiado filosofía de la ciencia se nos ponen los pelos de punta cuando escuchamos a alguien hablar de un cambio de paradigma para referirse a casi cualquier cosa.
Paralelamente, según mi experiencia profesional y mis trabajos de investigación en el ámbito de las organizaciones, «paradigma», en el sentido de Kuhn, es un concepto muy adecuado para comprender la gestión de empresas, mucho más potente que la noción de «modelo».
Originariamente, el paradigma es el modelo de conjugación de un verbo. Por eso digo que nos viene muy bien para entender la Empresa. Es modelo, sí, pero dinámico: no es una referencia estática que permanece quieta y podemos copiarla. Ni siquiera es constante; cambia en función de las circunstancias y, aún más, su propio desarrollo genera nuevos cambios que nos devuelven una realidad cada vez más transformada. Y todo ello dentro de un cierto marco normativo.
Claro que también «tiene cositas». Porque es modelo, su gramática y sus normas de conjugación —como en la Empresa— determinan, delimitan y definen sus posibilidades de desarrollo. Cuando se refiere a la investigación de la realidad, Kuhn afirma que el paradigma científico «abre y cierra el campo de lo posible»… intelectualmente: sólo resuelve problemas «normales».
Si eso que estás explorando es un poco anormal y no cambias de paradigma, la solución sigue siendo invisible. El drama es que promover un cambio de paradigma requiere un ejercicio de conceptualización y desarrollo teórico largo y costosísimo. La Empresa es dinámica de acción; no tiene tiempo para elaboraciones teóricas sin visos de rentabilidad.
Y sin embargo, sólo las Empresas que logran cambiar ese marco tienen éxito en la toma de decisiones críticas. Se necesita una forma ágil de llevarlo a la práctica.
El método de los Mundos Posibles
Podríamos decir que ésta es la base del Método (o dinámica) de los Mundos Posibles. Cuando vemos la realidad, también la de nuestra Empresa, la organización, los recursos, el mercado, los competidores, en fin, el conjunto de la sociedad en que nos desenvolvemos… cuando vemos esto desde nuestro propio paradigma, estamos mirando «donde hay luz» y está bien, en modo normal.
En «modo de fallo», cuando hemos perdido las llaves, hay que mirar donde no hay luz. Hay que dejar de buscarlas en el «campo de lo posible» que define nuestro paradigma, nuestra forma de conjugar. Hay que tratar de ver otros mundos posibles. Esto es lo que hacemos con nuestro método. Y funciona muy bien.
En Filosofía de la Empresa aplicamos soluciones adaptadas. Traducimos ideas brillantes de la filosofía a herramientas radicalmente prácticas. La «Dinámica de los Mundos Posibles» es exactamente eso: una aplicación rigurosa y ágil del cambio de paradigma a la toma de decisiones críticas cuando la Dirección no ve salida: muestra el problema y sí explica qué hacer para resolverlo. Y, siendo sincero, por eso arroja soluciones de éxito donde ni el sentido común ni otras técnicas ofrecen confianza y resultados. Es rápido y seguro.
Nuestro proyecto «Decædo» para la toma de decisiones en la Empresa
Seguimos investigando y aplicando. Ahora mismo (octubre de 2026) estamos cerrando la primera fase del proyecto «Decædo», un trabajo muy exigente y muy sugerente que aborda, como no se ha hecho nunca, la «Toma de decisiones» en la empresa. Entre sus aplicaciones están nuestros programas de formación de directivos para manejar la Dinámica de los Mundos Posibles.
© Juan Ugarte Pereira, 2026

