
El manual de la función directiva
octubre 4, 2026..Siempre tengo la tentación de decir que es fácil
No hay milagros, vaya por delante. Tampoco vamos a alardear. Eso sí, una práctica profesional, realmente profesional, de las habilidades directivas de comunicación, nos da momentos sorprendentes. Siendo sincero, la diferencia va más allá de la técnica. Se basa en una comprensión profunda de los fundamentos de la comunicación. Se convierte en el dominio del arte de comunicar.
Siempre tengo la tentación de decir que es fácil… hasta que alguien me corrige. Pero lo hacemos de manera que, sí, parece fácil.
Hace un tiempo impartía formación sobre habilidades avanzadas de comunicación a un equipo técnico de gestión, algo menos de treinta personas. El ejercicio consistía en aprender a explorar un problema haciendo preguntas con un máximo de cinco palabras. Es una actividad magistral: te obliga a centrarte en lo importante y te quita la manía de meter un rollo por adelantado. Además, el interlocutor no contesta; solo puntúa de uno a diez cómo de buena es tu pregunta.
Tuve que completar una pareja y «jugar» yo mismo. Pregunté a mi «compañera de juego» si ya tenía el tema. Lo tenía muy claro: estaba valorando dejar la organización. Obviamente, yo no lo sabía.
Simplemente apliqué la técnica. Pregunté con no más de cinco palabras. No necesité sus respuestas: solo con ver sus puntuaciones y la expresión de su cara fui orientando su reflexión, dándole el tiempo que necesitaba entre impacto e impacto.
No duró más de cinco minutos. No le hice más de cinco preguntas. No empleé en ninguna más de cinco palabras.
Al terminar me dijo: «me has ayudado mucho». Dos semanas después presentó su renuncia. Lo que amenazaba con ser un drama o una situación tensa con reproches guardados durante doce años, se convirtió en una salida pacífica, serena y amable. Con gratitud recíproca.
¿Y si comunicar fuera otra «cosa»?
En esto consiste comunicar y por eso a nuestro programa lo llamamos «Laboratorio». No se trata de hablar. Tampoco de seguir reglas o manejar recetas. Mucho menos de tener la respuesta o la pregunta «adecuada» para cada mensaje que recibimos, para cada interacción… al revés. Es construir un ámbito de conexión, de confianza, de libertad donde las ideas emergen intuitivamente y fluyen sin freno. Si se prefiere, establecer un marco en el que no hay que exhibirse y tampoco hay que esconderse.
A veces, la clave es «no hablar», no hablar mucho o hablar «lo mínimo» y dejar que las palabras obren. ‘Palabra’ es parábola, originariamente; es un mensaje lanzado: puede ser idea, búsqueda, desafío, consulta... Por eso hay maestros de los «silencios». Por eso la comunicación es un arte.
Ella ya había dado muchas vueltas al asunto, esto es seguro. Probablemente le faltaba claridad. Metafóricamente podríamos decir que tenía «mucho ruido» mental y tal vez por eso, confusión, una situación en la que nada está claro. Necesitaba silencio y preguntas que le ayudasen a aclarar...se.
En nuestro seminario avanzado «Sólo escucha» [laboratorio] compartimos bases y vías para transitar a una comunicación premium. Comunicar no es utilizar palabras, enviar y procesar mensajes o manejar lenguajes, verbal y no verbal. Es ir más allá de lo textual, a través de lo textual. Es saber construir el ámbito, estar en él, ser en él.
Por eso comunicar con efectividad es una habilidad clave de la función directiva. Cuando la dominamos, dirigir y destrabar situaciones críticas no es tan difícil como podría parecer. Tal vez solo falte una cierta gracia, un punto de arte para pasar a tener un impacto de nivel superior en la organización y en las personas.
© Juan Ugarte Pereira, 2026

